La Brecha

La Ciudad Libre y Feudo Franco de La Brecha

Una ciudad mediana construida en un paso montañoso, La Brecha es el puente obligado del tráfico de personas y mercancías entre el Imperio Ragesiano y Shahalesti, el reino de los elfos.

Población: alrededor de 17,000; otros 2,000 aproximadamente viven en las áreas rurales de las zonas altas de las montañas a pocos kilómetros de los muros. Los ciudadanos de La Brecha son en su mayoría humanos. Una comunidad importante de orcos grises representan el 20% de la ciudad. Una población de refugiados elfos silvanos es el único otro grupo étnico importante, con un puñado de elfos terrenos, enanos y medianos aquí y allá.

Gobierno: Un orco llamado Merik Urt es el gobernador de la ciudad. Este preside en el consejo de la ciudad el cual tiene representantes de cada sección y distrito de la ciudad. El consejo es responsable de administrar los proyectos públicos, la milicia y el comercio. La mayor parte de la población está convencida de que el gobierno es incompetente y fácilmente manejable por grupos con intereses políticos como los comerciantes, sacerdotes y militares.

Defensas: Los más de 200 guardias también actúan como alguaciles. La mayoría de los guardias están asignados a alguna de las puertas y puntos de vigilancia de la ciudad. Una pequeña unidad de jinetes de grifos patrulla el cielo sobre la ciudad y las granjas cercanas y es la única caballería de la ciudad.

Posadas: La mayoría se encuentran en los distritos exteriores de la ciudad, con excepción de algunas que están alrededor de la plaza central. La calidad de sus servicios disminuye a medida que uno se aleja de la ruta de Emelk. Ubicaciones famosas: “Brazos de Dassen” (la mejor); “Suites Grifo” (muy conocida); “Posada de la Vieja” (la peor)

Tabernas: Algunas tabernas conocidas son “El Bosque de Fuego” (la mejor y más cara); “Casa Seaquen”; “Una para llevar” (peligrosa e infame).

Almacenes: “Dos Vientos”; “Provisiones Menash”; “Casa del Viajero”; “El Fruto del Telar”.

Templos: El Saraswatin (Ioun/Corellon); La Cruz del Águila (Pelor/Bahamut/Moradin); El Atalaya (Kord/Bane); La Bacanal (Sehanine/Melora); La Casa de Piedra (Erathis/Moradin); Campos Fértiles (Corellon/Pelor/Sehanine/Reina Cuervo).

La Brecha está en un paso montañoso que corre del este al oeste entre Ragesia y Shahalesti. Con riscos y desfiladeros al norte y al sur y fortificaciones construidas a lo largo de los siglos, esta ciudad es sumamente defendible, haciéndola muy difícil de conquistar por sus vecinos. Estas mismas fortificaciones hacen igualmente difícil salir sin atravesar las numerosas puertas y murallas que la constituyen.

Aunque la ciudad es muy angosta al norte y al sur –-menos de 1,500 metros en su punto más ancho-– el paso montañoso mide más de 32 kilómetros y la ciudad se ha extendido a todo lo largo al este y al oeste.

Las partes más antiguas de la ciudad están al centro del paso, con diferentes distritos más recientes que se fueron construyendo gradualmente en ambas direcciones. Hay varias granjas y ranchos sobre las montañas alrededor de la ciudad, aunque sus habitantes generalmente son hostiles a los extraños y relativamente bien armados. La Brecha solo ha sido conquistada una vez, y sus ciudadanos lograron rechazar a los invasores y recobrar su libertad, así que muchos de los granjeros y rancheros se consideran a sí mismos como la primera línea de defensa de la ciudad.

La arquitectura de la ciudad tiende a los edificios de varios pisos, muchas veces con puentes tendidos entre los techos. Estos puentes crean miles de “caminos” entre las calles y avenidas propiamente dichas. Incluso en las partes más pobres de la ciudad, los edificios tienen al menos dos pisos de alto. Muchos comerciantes, enriquecidos por el tráfico que pasa por la ciudad, son dueños de varios edificios cercanos, todos conectados por puentes. Una expresión común en la ciudad –-“un centavo por cada puerta”—- se refiere a la riqueza de la ciudad y también sirve como advertencia a los visitantes de evitar zonas donde haya muchos edificios sin conectar. Una ancha avenida conocida como “la ruta de Emelk” recorre la ciudad entera hasta conectar con las carreteras que conducen a Ragesia y a Shahalesti. Esta avenida es sólo interrumpida por los muros que dividen los distritos cada 600-800 metros. La estructura natural del paso de montaña tiene una colina alta en el centro de la ciudad, llamada “La colina de Summer”, donde están las residencias de los políticos y mercaderes más ricos y donde se encuentra la plaza central, donde se celebran los varios festivales de la ciudad. Esta plaza puede albergar fácilmente a varios miles de personas y tiene varios árboles, estatuas y arcos ornamentales con escaleras para que la gente pueda ver mejor. En el centro de la plaza hay un escenario de piedra, donde hay bajorrelieves tallados que narran varias leyendas locales.

El resto de la ciudad consiste en varios distritos de artesanos, áreas residenciales, bodegas y mercados, así como varios tugurios y barrios pobres. Por ordenanza de la ciudad, al menos cada cuatro distritos debe haber un parque público (aunque generalmente estos parques requieren un pago de unas cuantas monedas de cobre para su ingreso).

La ciudad creció del centro hacia afuera, con un distrito nuevo y una nueva muralla apareciendo cada década, más o menos. Por esto, es posible ver los cambios en la arquitectura y en las técnicas de construcción y defensa en los siglos desde la fundación de la ciudad, como si fueran los anillos en el tronco de un árbol. En los distritos más antiguos, construidos antes de que existieran los drenajes subterráneos de la ciudad, incontables cisternas y acueductos se alzan por encima de los techos, diseñados para atrapar el agua de lluvia y llevar los desperdicios afuera de la ciudad. Los drenajes actuales fluyen hacia un río subterráneo antes de perderse en innumerables cavernas.

En las últimas décadas, clérigos y sacerdotes han bendecido las puertas de los distritos con costosos y complicados rituales, y se ha creado la tradición de enterrar a los ciudadanos ilustres de la ciudad en terreno santificado junto a la puerta de su distrito. Aún así, la mayoría de los cementerios de la ciudad están afuera de sus murallas, ya sea enrejados en colinas cercanas, o en criptas subterráneas, en cavernas selladas en las laderas de las montañas.

La Brecha se divide en distritos. Cada distrito es un cuadrado de entre 600 y 900 metros por lado, con muros naturales de piedra al norte y al sur, y murallas interiores al oriente y poniente. Las fronteras norte y sur de la ciudad tienen murallas construidas a partir de los riscos y quebradas naturales, los cuales en promedio miden 12 metros de altura. Estos muros no son una defensa muy resistente, pues una incursión militar en cualquiera de ellos podría rebasarlos, pero La Brecha resiste, pues llegar a estos muros atravesando por las montañas es bastante difícil para un grupo de individuos, y prácticamente imposible para un ejército. Sólo un puñado de distritos tienen puertas que conducen a verdaderos caminos y la mayoría de estas puertas son usadas por granjeros y mineros de la zona. Todos los días patrullas de soldados de La Brecha vigilan las fronteras sur y norte, buscando señales de entradas ilegales y de vez en cuando aprehendiendo a criminales que se esconden en los montes y cavernas.

En algunos distritos existen zonas pequeñas y cerradas en donde predomina una raza o clan. Los más comunes de estos son los barrios de los elfos, quienes tienden a segregarse del resto de la población, pero también existe una pequeña colonia de medianos que viven en lo que antes era un antiguo parque enrejado, el cual les fue otorgado por un concejal de la ciudad hace ya más de cincuenta años.

La Brecha

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